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BLITZ LOUNGE CLUB

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20 novembre

EL VINO, EL FÚTBOL Y LOS LIBROS

 

De los libros contemporáneos que procuro leer para no sobrevivirme como anticuario y evadir el destino del oficinista de la conmemoración literaria, recomiendo, por si interesa, Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación (Anagrama, 2008) de Alessandro Baricco. El conocido novelista turinés también es un historiador de la música clásica, un crítico educado en Beethoven y en Rossini y en la Escuela de Viena. Es el dueño de una perspectiva que se antoja compartir: no permite que la estupefacción se transforme en melancolía.

Desde Next (2002), su panfleto sobre la globalización, Baricco sabe situarse al margen del tono indignado y medita, como ensayista, en la debilidad, antes que en la fuerza, de la posición propia. Desde el lugar del periodista–filósofo (Los bárbaros son una serie de artículos aparecidos en La Repubblica en 2006), Baricco asume que el mundo en verdad se trastornó en el curso de los últimos años del siglo XX. El sentido de esa metamorfosis es lo que resume Baricco en Los bárbaros, buscando, como el viejo Baudelaire cuando se graduaba entre los bautistas de la modernidad, “el punto de apoyo en que una civilización rota sobre sí misma.”

Baricco ejemplifica la gran mutación con el vino, el futbol y los libros. Yo no hubiera ido tan lejos. Me habría bastado con comparar los artilugios con los que escribo este artículo con los que utilizaba hasta bien entrados los años noventa, misoneísta que fui: máquina de escribir más mecánica que eléctrica, papel carbón (dado de alta en varios museos como antigualla soviética), papelitos Korex para borrar y en vez de internet, la radio sintonizando Formato 21. Ir a la papelería y hacer cola para el fax. En fin: no quiero deprimirlos.

Afirma Baricco (nacido en 1958) que al inventor del vino californiano le bastó con asemejarlo (y con comercializar ese parecido) a los viejos vinos europeos para convertir a millones de filisteos en catadores. Dice, también, hablando de futbol que practicarlo sin líbero y sin 10 y con Roberto Baggio en la banca, es algo más que una herejía digna de estudio. Ante los libros, agrega, no basta con quejarse de que ya nadie lee y al mismo tiempo, condenar a los editores y a los escritores por enriquecerse sin escrúpulos, gracias, me imagino, a que nunca se habían vendido tantos libros en la historia de la humanidad. En cuanto a la novela, la mutación la observa Baricco, por primera vez, en El nombre de la rosa (1980), de Umberto Eco: algo que se parecía a la literatura pero ya no lo era. Y hablando de los nuevos bárbaros, hablando como antiguo que es, no resiste hacer la cita de Walter Benjamin como oráculo lo que equivale, para un moderno estudiando la posmodernidad (aunque Baricco no usa la palabreja), a soltar un ave maría.

Lo más interesante en Los bárbaros es su caracterización de los actuales dueños del mundo, los usuarios de Google. Esos seres, empollados en Silicon Valley por Larry Page y Sergey Brin, cuando este par de jóvenes tramaron el servidor de servidores, son distintos al letrado (a cualquiera que se servía de la lectura y la escritura) de ayer y de antier. Aquel bello ensayo de George Steiner en que analiza al “filósofo” de Chardin que lee un libro armado de papel y tinta para anotarlo, es algo más que la exégesis de un cuadro de la Ilustración. Es más remoto aún ya. El nuevo bárbaro, dice Baricco, es el hijo del vecino, enviando, al mismo tiempo mensajes SMS, chateando, escuchando el iPod y navegando en Google. No sabemos, los antiguos, si estamos ante un nuevo tipo de genio o un nuevo tipo de idiota. Con toda probabilidad, se me ocurre, es sólo un hombre común cuya fanfarria nadie se atreve todavía a entonar.

 

Christopher Domínguez Michael/ La gran mutación / Letras Libres / México, noviembre 2009

14 novembre

FINGÍA QUE ESTUDIABA POR LAS TARDES

 

Elevación, elegancia y entusiasmo (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores) reúne, bajo un título tomado del saxofonista John Coltrane, mil páginas de ensayos, crónicas y artículos sobre literatura, música y cine: desde el primero que publicó Francisco Casavella en 1984 en Cairo, la revista de cómic, hasta el último, publicado en este periódico el mes mismo de su muerte. "Sus ensayos conservan la audacia del escritor de ficción", afirma el filósofo José Luis Pardo, que se siente "identificado" con la exigente mezcla de alta cultura y cultura popular que practicaba Casavella.

Para el novelista, que defendía "la belleza intrincada y sutil bajo una apariencia tibia", la música pop era la "forma de entretenimiento con posibilidades artísticas de más fácil acceso". Sin la pausa orquestal de los JB's en un directo de 1970, decía, "nunca hubiera entendido del mismo modo cierto punto y coma de Stendhal en Rojo y negro cuando ese punto y coma supone una noche de amor".

Así, Gato Pérez convive con Faulkner y el soul con Saul Bellow. Y todo ello sin dejar de ser intransigente con la calidad: "Una cosa es mezclar ambos mundos y otra que todo dé igual", recuerda Pardo."Era un trabajador meticuloso con una cultura enorme al que se ha querido reducir a escritor juerguista", añade Jordi Costa, que la próxima semana presenta en Madrid el libro junto a Pardo. Costa, que firma también el prólogo, propone también leer Elevación, elegancia y entusiasmo como una novela de formación protagonizada por "un dionisíaco con la lucidez de George Steiner". Un erudito hedonista en medio de la pista de baile.

En sus páginas aparece fragmentariamente el autorretrato de un muchacho llamado Francisco José García Hortelano que se buscó el pseudónimo Casavella para no competir con el autor de El gran momento de Mary Tribune. Esa novela fue la que despertó su vocación literaria cuando no era más que un botones adolescente en una sucursal de La Caixa que, para leer en horas de trabajo, escondía su ejemplar en el falso techo del lavabo. El mismo Casavella resumió así aquellos años: "Trabajaba por las mañanas, fingía que estudiaba por las tardes, escuchaba música hasta que me sangraban las orejas, me tocaba con las chicas hasta la luxación y, en fin, supongo que ustedes imaginarán sin esfuerzo cuál era el tercer sumando de esa operación llamada 'joven punk drogado".

 

Javier Rodríguez Marcos / El País / Fragmento / 14.11.09

08 novembre

DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO

 

Cada vez somos más los que creemos menos

En tantas cosas que llenaron nuestras vidas,

Los más altos, indiscutibles valores vía Platón o Goethe,

El verbo, su paloma sobre el arca de la historia,

La pervivencia de la obra, la filiación y la heredad.

 

No por eso caemos con el celo del neófito

En esa ciencia que ya pone sus robots en la luna;

En verdad, en verdad, nos es bastante indiferente,

Y si el doctor Barnard trasplanta un corazón

Preferiríamos mil veces que la felicidad de cada cual

Fuese el exacto, necesario reflejo de la vida

Hasta que el corazón insustituible dijera

                Dulcemente basta.

 

Cada vez somos más los que creemos menos

En la utilización del humanismo

Para el nirvana estereofónico

De mandarines y de estetas.

 

Sin que eso signifique

Que cuando hay un momento de respiro

No leamos a Rilke, a Verlaine o a Platón,

O escuchemos los claros clarines,

O miremos los trémulos ángeles

Del Angélico.

 

Julio Cortázar [1914-1984]/ Salvo el crepúsculo / Alfaguara

04 novembre

CHARTER DE LA DIVERSITAT

 

L’ increment de la diversitat és el gran canvi social del segle XXI. Avui en dia, cap col·lectiu humà pot donar l’esquena a evidències com la consolidació de les dones al mercat de treball, l’increment de la població immigrant, l’ampliació del ventall de cultures, estils de vida personal o les diferencies d’orientació sexual. En aquest context, la direcció de persones en les organitzacions ha de trencar amb la noció, subjacent en moltes pràctiques tradicionals, de què la comunitat de persones que treballen a les organitzacions constitueixen una categoria homogènia, indiferenciada. Pel contrari, hem d’assumir que les plantilles es composen de persones amb necessitats diferents, així com factors demogràfics, culturals i socials diversos i valuosos. Es fa més probable, per tant, la interacció entre persones amb necessitats, actituds, valors, motivacions i potencials de contribucions diverses i molt valuoses, on la inclusió i antidiscriminació ha de ser el principi rector per a què puguin desenvolupar-se.

 

Les empreses que voluntàriament són signatàries del Charter de la Diversitat respecten les normatives vigents en matèria d’igualtat d’ oportunitats i antidiscriminació, i assumeixen els següents principis bàsics:

Sensibilitzar: els principis d’igualtat d’oportunitats i de respecte a la diversitat han de ser inclosos als valors de l’empresa i ser difosos entre les persones treballadores.

Avançar en la construcció d’una plantilla diversa: l’empresa ha de fomentar la integració i la no discriminació per raó de sexe, d’orientació sexual, raça, nacionalitat, procedència ètnica, religió, creences, edat, discapacitat o qualsevol condició o circumstància personal o social.

Promoure la inclusió: la integració ha de ser efectiva, evitant qualsevol tipus de discriminació (directa o indirecta) en el treball.

Considerar la diversitat i la igualtat en totes les polítiques de direcció de les persones: la gestió de la diversitat i la igualtat d’oportunitats no ha de ser una pràctica de recursos humans més, sinó un factor transversal que se trobi en la base de totes les decisions que es prenguin en aquest àmbit.

Promoure la conciliació a través d’un equilibri en els temps personal, de treball i oci: les organitzacions han d’establir mecanismes que permetin l’harmonització de la vida laboral, familiar i personal de totes les persones treballadores.

Reconèixer la diversitat de la societat en la qual s’insereixen i de les persones amb qui es relacionen i a les quals s’adrecen:les organitzacions han de reconèixer el perfil de les persones interlocutores, tot reconeixent que la seva diversitat també és una font d’innovació i desenvolupament.

Estendre i comunicar el compromís cap les persones treballadores: el compromís que l’organització adquireix en ser signatària del Charter de la Diversitat ha de ser compartit transversalment por tota l’empresa.

Estendre i comunicar el compromís a les empreses proveïdores i als clients: cal convidar-les a unir-se a la comunitat d’empreses que a Europa s’adhereix al compromís voluntari que promou el Charter.

Estendre i comunicar aquest compromís a les administracions, organitzacions empresarials, sindicats, i la resta d’agents socials.

Reflectir les activitats de recolzament a la no discriminació, així com els resultats que s’obtenen de la implementació de les polítiques de diversitat en la memòria anual de l’empresa.

 

http://www.fundaciondiversidad.org/

31 ottobre

LECTURAS EN LA CÁRCEL

 

Emoción, humor, pedagogía y sabiduría. De las cuatro cosas hay mucho en Historia de la filosofía sin temor ni temblor -un guiño a Kierkegaard-, el simpático, atractivo y personalísimo manual para acercar a los jóvenes a la disciplina que ha escrito Fernando Savater (Espasa) y que cuenta con ilustraciones de su hermano Juan Carlos. Hermosa oportunidad para encontrarse (o reencontrase) con los pensadores - "Yo no hago nada sin alegría" (Montaigne), "No entregarse a los pánicos de las tinieblas" (una de las últimas anotaciones de Kant)-, el libro sale al paso del "miedo a la filosofía" que Savater ha constatado en mucha gente. "No de los temas, pues justicia, libertad, naturaleza o muerte son cosas que interesan y atraen a todos, sino de la propia palabra filosofía", explica el autor.

Savater presenta a los filósofos como personas, con sus pasiones y miserias, tratando de hacerlos cercanos. Pensó en poner a la tan de moda Hypatia, "por lo que tardan en salir las chicas" (aparecen Hannah Arendt, María Zambrano y Simone de Beauvoir), pero consideró que se sabe muy poco de ella, "excepto que la mataron".

De la actualidad de la filosofía, Savater opina que es lógica porque plantea cuestiones sin las que la gente no puede estar y que antes se ponían en manos de la religión. Con la vista en las noticias, recomienda a quienes vayan a parar a la cárcel dos lecturas: Kempis y Boecio. De paso recuerda que Francis Bacon estuvo preso en la Torre de Londres en 1621 por cohecho.

Del ranking de popularidad de los filósofos, el autor dice que la gente prefiere a los que permiten una moral más laxa, tipo los epicúreos: "A los estoicos nadie los quiere", ironiza. A propósito de la utilidad de la filosofía, cita a Adorno -"Porque no sirve para nada aún es útil la filosofía"-, recuerda que ésta nació al mismo tiempo que la democracia "y significa lo mismo en el orden intelectual que aquella en el político", y recalca que es lo opuesto a la autoayuda: "No se filosofa para salir de dudas, sino para entrar en ellas".

 

Jacinto Antón / Barcelona / El País / 31.10.09

Diligencias previas / Administración de Justicia / 30.10.09

http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/200910/30/espana/20091030elpepunac_3_Pes_PDF.pdf

25 ottobre

WE WANT MILES

 

Ahora, a unos metros del lugar en el que se celebró aquel recital, en el Museo de la Música, París, la ciudad que tanto amó Davis, le devuelve el homenaje con una exposición inaugurada hace días, consagrada a su figura y titulada We want Davis.

A lo largo de un recorrido cronológico, el visitante descubre los inicios del trompetista en Sant Louis como hijo de un dentista de clase media y de una madre que quiso que el pequeño estudiara violín. Después, los primeros pasos del músico que acompañaba a las figuras de entonces, Charlie Parker y Dizzy Gillespie.

Hay cientos de fotos de todas las épocas, en blanco y negro o en color, con Davis vestido de jazzman impecable y de hippy, de elegante músico de estudio o de estrambótico astro de los años setenta. Hay portadas de discos, partituras, notas manuscritas o telegramas (muchos reclamando dinero), varias trompetas, un putching-ball que utilizaba para sofocar su amor al boxeo y algunos emocionantes testimonios grabados de quienes le conocieron. René Urtreger, un pianista francés que trabajó con él en París en los tiempos de Ascensor para el cadalso, recuerda en un vídeo: "Una noche, después de acabar el concierto, mientras los camareros terminaban de limpiar el bar, me senté al piano y toqué la Fantasía 66 de Chopin. Davis se acercó silenciosamente y me dijo en voz baja: daría un brazo por componer algo así".

La exposición no se limita a esto. "Estamos en el Museo de la Música, así que tiene que haber música", explica el comisario de la muestra, Vincent Bessières. Así, en unas cámaras espaciales, insonorizadas, cómodas, el visitante escucha piezas maestras de Davis. Una está consagrada al disco de jazz más famoso de todos los tiempos, Kind of blue, esa joya grabada en dos días -hace hoy 50 años- en la que participaron, como en una conjunción astral irrepetible, además de Davis, el pianista Bill Evans y el saxofonista John Coltrane. El aficionado escucha sin parar los ensayos que no salieron bien, las tomas falsas o los principios desechados.

La exposición asiste a la evolución imparable de Davis, su genio mutante, su acercamiento a los instrumentos eléctricos, al rock, al funky, al pop, a todo de lo que se sirvió para rehacer constantemente su música. De la misma manera que aprendió de sus viejos maestros Charlie Parker o Lester Young, supo apropiarse de lo que le ofrecían los discípulos, los músicos jóvenes que tocaban con él y que llegaban de otra época.

 

Antonio Jiménez Barca / El País / Fragmento / 25.10.09

http://www.cite-musique.fr/francais/Default.aspx

22 ottobre

PACO IBÁÑEZ CANTA ESPRIU

 

Salvador Espriu, ara fa només dues dècades, semblava que era l'únic poeta nacional. L'únic que podia guanyar el premi Nobel. Avui no el llegeix pràcticament ningú, segons es lamentava ahir el director de Temporada Alta, Salvador Sunyer. Joan Ollé ha fet una selecció de textos i poemes que no traeixin el gust per una llengua que es perd (Espriu era un defensor del català, tot i que temia que acabaria desapareixent) i que alhora sigui perfectament entenedors per al públic actual.

Espriu va ser una persona malalta que només rebia sotragades de la vida. Des de la mort prematura dels germans pel xarampió fins a la desaparició de la seva referència a la universitat, Bartomeu Rosselló-Pòrcel. La Guerra Civil, la mort de la mare, la situació del català a les catacumbes durant el franquisme... Per superar aquests episodis tristos es refugiava en la seva Arenys de Mar de la infància. En aquest sentit, l'impuls de Ricard Salvat a la companyia Adrià Gual el va motivar per treballar i descobrir un món que celebraria la seva poesia. Salvat, mort l'any passat, va fer diverses versions d'un espectacle en què espigolava l'obra d'Espriu. Per això, ahir Ollé dedicava el treball al doctor Salvat, l'activista de diverses Ronda de mort a Sinera.

Ollé recorda d'Arenys la missa i la platja, però també la botiga de roba interior Ariadna. Pel director, l'obra d'Espriu prevaldrà gràcies als seus versos metafísics, «la seva reflexió sobre la condició humana davant la mort». El director arriba al cosmos d'Ollé després d'haver treballat una dramatúrgia sobre fragments d'El quadern gris, de Josep Pla, i d'haver fet per a Temporada Alta una revisió dels versos d'Estellés, Coral romput. En tots tres muntatges, ha comptat amb un equip d'actors estables com ara Montserrat Carulla, Joan Anguera i Ivan Benet. En aquesta peça també s'incorpora Enric Majó, un actor que ha pogut treballar en alguna de les mirades de Salvat sobre la literatura d'Espriu. L'obra vol ser un record dels noms que van treballar pel teatre els anys 70 amb Espriu, Salvat i també Montserrat Roig, o Maria Aurèlia Campmany.

El vers d'Espriu vindrà acompanyat de cançons que s'interpretaran en directe. Són peces conegudes, de versos del poeta musicats per Raimon i altres intèrprets com ara Ramon Muntaner, Joan Manuel Serrat, Toti Soler i Paco Ibáñez. La música aflorarà com a «contrapunt». Per Ollé, la interpretació de la cantant Sílvia Pérez Cruz converteix l'espectacle en un musical. La veu de la cantant. «mig Victòria dels Àngels i mig Camarón, fa posar la pell de gallina», sentencia el director. La selecció de textos, que ha fet amb l'ajudant de direcció, Iban Beltran, no inclou versos de La pell de brau ni la majoria de les peces teatrals. Hi apareix, sí, el final de Primera història d'Esther, que diu Joan Anguera (repetint el text que ja va defensar amb Oriol Broggi al TNC fa només dos anys). Sergi Belbel celebra la proposta valenta i diu que serà tot un èxit si l'obra incita un centenar de persones a llegir Espriu.

 

Jordi Bordes / El Punt / arenys.cat / 3 d’octubre de 2009

http://www.myspace.com/silviaperez

17 ottobre

HAPPILY EVER AFTER

 

-¿Qué ha aprendido de la naturaleza humana, tras estos cincuenta años de trabajo?

-Que nunca sé todo. Nunca. Pienso: ¿cuál es la totalidad de esta persona? Quizás veo un 40% de ella y entiendo quizás un 50%. Pero hay toda una parte de la vida de una persona, incluyendo a mi esposa, que podría ser sorprendente para mí conocer. Todos tenemos grandes partes secretas e inexploradas. Si conocieras la verdad completa de esas personas llamadas simples, te sorprenderías. La naturaleza humana es interminablemente impactante, si conoces la historia completa.

-Y usted, ¿qué ha aprendido sobre el matrimonio después de 50 años juntos?

-Bueno, no es que nos hayamos sentado en este sillón por 50 años... Hemos tenido una vida muy activa. Mi mujer no es de las que se quedan en la cocina haciendo sopa. Ella es una mujer de carrera. Cuando tenía 25 años, trabajaba y ahora, también. Siempre ha tenido una vida profesional muy rica, y yo también... Entonces somos dos personas en la misma casa pero no vinculados claustrofóbicamente. Eso no significa que tengamos seis amantes cada uno. No, eso significa que tenemos nuestras propias opciones, y no es nunca una trampa. El matrimonio no es una trampa. Ésa es una de las razones por las que yo creo que nuestro matrimonio ha funcionado. Quizás a otra gente le gustan las trampas, les gusta estar atados y quieren estar encadenados...

-¿Por qué cree que la gente se divorcia tanto hoy?

-Las razones son muy complejas. ¿Por qué la gente se divorcia? Porque no son felices. ¡Pero la infelicidad no es una razón para divorciarse! -exclama, abriendo mucho los ojos y moviendo las manos-. La infelicidad no es una razón para hacer nada. La vida no siempre es feliz y uno debe ser consciente de eso. Algunas personas no tienen suficiente educación, suficiente madurez, para ver que la infelicidad es parte de la vida. El miedo es parte de la vida, el error es parte de la vida. Y no llegas y arrancas de la falla, la infelicidad... Eso no significa que debas sufrir innecesariamente. Pero significa que a veces el sufrimiento es necesario y es bueno. A veces es una experiencia de aprendizaje.

-¿Qué mata a un matrimonio?

-Lo que mata a un matrimonio, o a una relación en general, es la falta de respeto. Lo que mantiene una relación es, de todas las cosas, el respeto. Y nunca es el sexo lo que mantiene una relación. ¡Es tan inmaduro pensar eso! Porque el sexo no es amor.

-Pero pueden ir juntos, ¿no?

-Sí, pueden ir juntos, por 15 minutos, ¡cuando tienes 23 años! -se ríe-. Claro, puede ser cuando eres joven y apasionado, obsesionado e infatuado, y estúpido. Quizás. Pero luego el realismo toma control. El realismo, como lo opuesto a la fantasía. Eso de que vivieron felices para siempre es pura fantasía. Simplemente no es verdad. Nadie vivió "happily ever after".

 

Paula Escobar entrevista al escritor Gay Talese / La Nación / Argentina / Fragmento

12 ottobre

CON LOS OJOS CERRADOS Y CON LOS OJOS ABIERTOS

 

Para encontrarte tuve que enjaular a la bestia,

mudarme a una ciudad del norte,

cortarme una oreja, aplastar cucarachas

y verter sal sobre la nieve de la escalera.

 

Visité Nueva York y miré abajo

desde el Empire State y no estabas.

Visité a una gitana de cien años

que dijo: teme a la muerte por agua.

 

No eras la que encontraron flotando

en el Ozama ni la que amenazó con matarme

empuñando una tijera. No eras Marina

Tsvietáieva colgando de una cuerda.

 

Te esperé en un apartamento donde las ardillas

entraban y secuestraban mi poesía.

La nieve caía tras las ventanas.

La luna en el firmamento tosía.

 

¿Dónde está?, le preguntaba a las meseras

que pasaban sin hacerme caso. ¿Dónde estás?,

preguntaba cortándome las manos

y dejándolas caer desde un puente en Chicago.

 

¿Dónde está?, preguntaba como aquel

hombre en el veinteavo piso de un edificio

que se quema, como Baudelaire sentado

en un banco de París al amanecer.

 

No estabas en la playa mientras

las olas le susurraban tu nombre a la arena.

(El sol brillaba y una gaviota parecía

haber pescado un zapato de Hart Crane)

 

Pregunté por ti con un cigarrillo entre los labios,

barajando el dominó y temblando,

como un árbol depresivo que ha dejado

caer todas sus hojas y le da frío.

 

Te busqué en museos y en bibliotecas

en las cuales me dormía y melancólico traducía:

sueño con ella amada o muerta

porque la ciudad es demasiado pequeña.

 

Te busqué en un sueño, en un bolero,

entre los extras de una película

de bajo presupuesto, te busqué

con los ojos cerrados y con los ojos abiertos.

 

Te busqué, mi amor,

de esa manera en que Aristófanes

comenta que se buscan las dos mitades

en uno de los diálogos de Platón.

 

Frank Báez / Santo Domingo / República Dominicana

http://frankinvita.blogspot.com/

10 ottobre

CUANDO HUBO PASADO AQUELLO, PASÓ ESTO.

 

Es medianoche y suena de fondo Bela Lugosi's Dead y ni siquiera la música me impide pensar en esa realidad "bárbara, brutal, muda, sin significado, de las cosas" de la que hablaba Ortega. Miro por la ventana y veo la vida inerte y me parece que ese tipo de realidad bárbara y muda es especialmente percibida hoy por quienes piensan que en el mundo ya no existe la simplicidad inherente al orden narrativo, ese simple orden que consiste en poder decir a veces: "Cuando hubo pasado aquello, pasó esto, y luego pasó lo otro, etcétera".

En el fondo todo está entrelazado y no tiene por qué haber una división radical, tan sólo una lábil frontera

Nos tranquiliza la simple secuencia, la ilusoria sucesión de hechos. Sin embargo, hay una gran divergencia entre una confortable narración y la realidad brutal del mundo. "Todo se ha vuelto ahora no narrativo", decía Musil, frecuentador de un universo multidimensional, fragmentario, de un mundo sin posibilidades reales de acceder a un orden como el que acaso pudo alguna vez existir y que Rilke creyó entrever en Apuntes de Malte Laurids Brigge: "Que se narrara, lo que se dice narrar, esto debió hacerse en otros días. Yo nunca he oído narrar a nadie".

Soy consciente de que a lo sumo -hijo de mi tiempo- no he alcanzado a oír más que simples balbuceos pretendidamente cabales, y quizás por eso siempre me pareció sumamente cínico o irónico oír hablar, por ejemplo, de "nueva narrativa" o de pendejadas por el estilo. Sin embargo, estoy tan convencido del divorcio entre la confortable narración de algo y esa realidad no narrativa del mundo actual como del progresivo resurgimiento de la narración en la escena central de la cultura. Es decir, que del mismo modo que creo que la no narratividad (al menos desde el punto de vista convencional) de Finnegans Wake de Joyce es puro arte, también considero sumamente artístico, por ejemplo, un libro con tanto ingenio narrativo como Monsieur Hire de Simenon.

¿Me contradigo? ¿Acaso Joyce y Simenon son tan compatibles? Que Finnegans Wake es puro arte me parece una evidencia. He vivido en variadas ocasiones, en mis obstinadas relecturas parciales de este libro, la sensación inenarrable (y nunca mejor dicho) de percibir que estaba ante el tipo de escritura que mejor se relaciona con la verdad de la vida incomprensible. Y aquí ahora sólo recordaré que Beckett decía que los escritores realistas engendran obras discursivas porque se centran en hablar sobre las cosas, sobre un asunto, mientras que el arte auténtico no hace eso: el arte auténtico es la cosa y no algo sobre las cosas: "Finnegans Wake no es arte sobre algo, es el arte en sí".

¿Y Monsieur Hire? Quizás se aleje ligeramente del "arte en sí" y sea una obra discursiva, sí, pero en ella todo es narrado con una enigmática sencillez fácil (valga la redundancia), precisamente con la simplicidad inherente al orden que echamos tan en falta en la realidad de hoy, tan poco solidaria con aquellas antiguas estructuras narrativas que Rilke sospechó que alguna vez existieron.

Siempre me he forzado a la contradicción para evitar conformarme con mi propio gusto. Y por eso no puedo más que admirar a John Banville que siempre ha defendido el estilo por encima de la trama, pero permite que a Benjamin Black, el seudónimo con el que se desdobla, le preocupen cosas como argumento, personajes, diálogo. A veces Banville se refiere a Black, que es admirador de Simenon, como mi "gemelo idiota", pero cuando le preguntan cómo cree que Black califica a Banville, responde: "Sé que le llama el pretencioso".

En cierto sentido, los libros esencialmente narrativos puede que sean los gemelos idiotas de los pretenciosos libros que tratan de acercarse al arte verdadero. Pero está en el fondo todo entrelazado y no tiene por qué haber una división radical, tan sólo una lábil frontera. Por esa frontera se pasean precisamente dos de los muchos "dos mundos" que aparecen en Mis dos mundos, la novela de Sergio Chejfec que despertó poderosamente mi atención hace unos meses y que acabo de releer.

Alguien ha insinuado con malicia que algún día lo que quede de Banville sean tan sólo las novelas que publicó con el seudónimo de Black. A nadie, en cambio, se le ha ocurrido sugerir lo contrario, lo que demuestra que todo el mundo sospecha que la vía Finnegans -por llamarla de algún modo- tiene menos posibilidades de subsistir en el tiempo que la vía Hire. Y, sin embargo, eso no evita que para algunos la ruta Finnegans sea la más noble y la más afín al lenguaje caótico de la realidad y a ese vago flotar de nuestras vidas del que hablaba Kafka; es decir, la más afín a la realidad bárbara y muda, sin significado, de las cosas.

Chejfec está más cerca de la ruta Finnegans, pero aborda la historia de su novela mediante un hilo Hire, es decir, que se atiene a las convenciones de lo narrativo, aunque al mismo tiempo pone en marcha desde dentro -como dinamita pura- un mecanismo narrativo que, por su lectura implacable de la realidad, nos acerca a la verdad muda del vago flotar kafkiano. Leemos la trama al mismo tiempo que ésta se va creando. Los mismos pensamientos parecen surgir condicionados por la prisión de sentido que crean las propias palabras, tal como ha explicado el propio Chejfec al decir que en su libro las frases están empujadas hacia la expansión, porque existe un mensaje, pero está constreñido por la fórmula, por la ecuación de la propia frase.

Recuerdo que hoy, hacia el final de mi relectura, hacia el final de mi nuevo paseo meditativo por los mundos variables del parque brasileño en el que se esconde una decepción -éste sería un resumen aceptable del argumento del libro de Chejfec-, he visto reaparecer de golpe la disociación entre una confortable narración y la realidad bárbara, y la he vuelto a ver justo cuando el narrador dice que, al contrario del pasado, está seguro ahora de que si se pusiera a escribir en el Café do Lago nada temblaría ni cambiaría a su alrededor y que a lo mejor esa sería la prueba de que "la realidad ya no es solidaria con su actividad". Ahí están los dos mundos de Chejfec, que no son sólo -como tanto se ha dicho- el mundo interior y el exterior, sino también el mundo de esa realidad muda e inenarrable que hoy en día tan disociada está ya de la actividad de la escritura. Y también el mundo del momento, asociado al del pasado: un mundo narrativo que parece comentar el tono lento de la luz en las sombras de ese parque o laberinto brasileño, ese tono apagado que parece pertenecer a un misterio en realidad inútil, inenarrable; un misterio tan grande como la propia novela, que avanza como subrayando estas palabras de Edmond Jabès: "Mirad, no tengo rostro, lo que exhibo es la cara del instante".

Chejfec se decanta más por el lado Finnegans que por el Hire, aunque adopta la actitud de hábil cómplice de las dos tendencias. Ha tenido que divertirse mucho simulando narratividad para emitir un discurso que, a diferencia de otros autores con los que se le relaciona (Sebald, Saer, Aira, Handke), no pretende transmitir nada que no sea una temeraria trama que, al igual que nuestras vidas, se construye instante a instante, siempre perseguida por el pasado. Es desde luego admirable su coraje de escritor, ya que, al situarse con Mis dos mundos tan cerca del arte en sí y tan cerca de la verdad descarnada de la vida sin sentido, se arriesga una vez más a no disfrutar de la inmediata aceptación de la que gozan el resto de sus colegas más contemporizadores. Mis dos mundos es Finnegans con el rostro de Hire, lo que abre un espacio muy interesante para la novela del futuro. -

 

Enrique Vila-Matas / El País / 10.10.09

Mis dos mundos. Sergio Chejfec. Candaya, Canet de Mar, 2008. 128 páginas. 14 euros.

07 ottobre

UNA SENSIBILIDAD ORGÁNICA

 

En una semana de la moda lastrada por la mediocridad, el revolcón en el heno que Karl Lagerfeld le pegó ayer a Chanel supo a gloria. Inspirado por las juergas que María Antonieta se pegaba en su pabellón rural de Versalles, construyó un decorado campestre, con guirnaldas de flores y farolillos. De una gigantesca montaña de heno emergían las modelos para pasear sus zuecos por una plataforma cubierta de hierba y tierra. No contento con semejante derroche de medios, a medio desfile el suelo se abrió y Lily Allen emergió cantando.

Tanto aparataje podría haber eclipsado a la ropa, pero el astuto Lagerfeld supo lidiar con el tópico del sexo campestre con agilidad. Así consiguió que su enésima operación de reciclaje del traje de tweed volviera a parecer fresca. Las modelos llevaban los muslos tatuados con picardía y la versión en minifalda de las crinolinas de la corte de Luis XVI esquivaba los peligros del pastiche. Usó la fórmula que domina la temporada -colores tostados, transparencias y encajes-, pero acertó a hacer algo pertinente con ella. Si vamos a jugar al coqueteo y a la referencia procaz, por lo menos pasemos un buen rato. Ése parecía ser el mensaje de los pícaros conjuntos en trémulas variaciones de tonos carne. Por si quedaban dudas de las intenciones erótico-festivas, el diseñador cerró el desfile con un trío. Su nuevo modelo favorito, Baptiste Giacobini, apareció ataviado de príncipe del merengue y flanqueado por dos chicas: la exuberante Lara Stone, con un cremoso vestido blanco, y la andrógina Freja Beha, con chaqueta y pantalones arremangados.

París ha tomado un rumbo extrañamente silvestre. También Hannah MacGibbon viajó al campo con su tercera colección para Chloé. Fue un ejercicio mucho más contenido y romántico que el de Lagerfeld y se tradujo en ondeantes faldas largas con sandalias planas, capas-manta y tejidos de aspecto artesanal en tonos minerales, caqui y variaciones de blanco. El programa apelaba a "una sensibilidad orgánica" que resultó tan intrascendente e inocua como un vaso de agua. Compartía ambición naturalista con Stefano Pilati en Yves Saint Laurent. El lunes por la noche, sus notas mencionaban "un chic natural y honesto, un paradigma del nuevo minimalismo". Pilati, que hace seis meses impactó con una colección modesta y racional, partió del algodón blanco en su acepción más pura y poco refinada (sin rematar y con bordes deshilachados) y derivó en una oda a lo orgánico a la que le costaba encontrar el tono. Los vestidos abullonados resultaban toscos y la revisión de las blusas de campesina que Saint Laurent creara en los setenta, pueriles. Aunque para ingenuidad la de las fresas estampadas y bordadas. En algún momento hay que poner vallas a este paseo por el campo.

 

Eugenia de la Torriente / El País / 07.10.09

 
03 ottobre

UN MISMO ESPEJO ES TODOS LOS ESPEJOS

 

Los amigos

 

En el tabaco, en el café, en el vino,

Al borde de la noche se levantan

Como esas voces que a lo lejos cantan

Sin que se sepa qué, por el camino.

 

Livianamente hermanos del destino,

Dióscuros, sombras pálidas, me espantan

Las moscas de los hábitos, me aguantan

Que siga a flote en tanto remolino.

 

Los muertos hablan más, pero al oído,

Y los vivos son mano tibia y techo,

Suma de lo ganado y lo perdido.

 

Así un día, en la barca de la sombra,

De tanta ausencia abrigará mi pecho

Esta antigua ternura que los nombra.

 

El encubridor

 

Ese que sale de su país porque tiene miedo,

No sabe de qué, miedo del queso con ratón,

De la cuerda entre los locos, de la espuma en la sopa.

Entonces quiere cambiarse como una figurita,

El pelo que antes se alambraba con gomina y espejo

Lo suelta en jopo, se abre la camisa, muda

De costumbres, de vinos y de idioma.

Se da cuenta, infeliz, que va tirando mejor, y duerme

A pata ancha. Hasta de estilo cambia, y tiene amigos

Que no saben su historia provinciana, ridícula y casera.

 

A ratos se pregunta cómo pudo esperar todo ese tiempo

Para salirse del río sin orillas, de los cuellos garrote,

De los domingos, lunes, martes, miércoles y jueves.

A fojas uno, sí, pero cuidado:

Un mismo espejo es todos los espejos,

Y el pasaporte dice que naciste y que eres

Y cutis color blanco, nariz de dorso recto,

Buenos Aires, septiembre.

 

Aparte que no olvida, porque es arte de pocos,

Lo que quiso, esa sopa de estrellas y de letras

Que infatigable comerá

En numerosas mesas de variados hoteles,

La misma sopa, pobre tipo,

Hasta que el pescadito intercostal se plante y diga basta.

 

Dos poemas de Julio Cortázar, de la edición definitiva de Alfaguara, Salvo el crepúsculo.

01 ottobre

I'TS ABOUT TIME

 

Es el denominador común de ferias bienales y semanas de la moda en los últimos tiempos. Y Experimenta Design 09 -que se celebra en Lisboa hasta el próximo 9 de noviembre- no podía ser menos: ahí también se escucha a cada paso el tópico de que los momentos de crisis (la mayoría prefiere sustituir esta palabra maldita por "cambio") son buenos para la creatividad, una observación que hace ya mucho empezó a sonar a autoconsuelo. Hoy, que es el Día Europeo del Diseño, probablemente la muletilla se repita hasta la saciedad. Pero, a pesar del insistente murmullo de la recesión, la gran cuestión de la feria no es el dinero, sino el tiempo.

La bienal se titula I'ts about time (algo así como Ya era hora o, literalmente, Es acerca del tiempo) y, paradójicamente, lo que urge en el mundo del diseño es pararse a reconsiderar. "Hay que hacer menos y mejor", dice el diseñador Hans Maier-Aichen, comisario de Lapse in time, una de las cuatro exposiciones de la bienal, centrada en los nuevos métodos que utilizan los jóvenes diseñadores para enfrentarse a la producción.

Experimenta 09 celebra su décimo aniversario en Lisboa, a donde vuelve después de que Amsterdam tomara el relevo fugazmente la pasada edición. La bienal se traduce en una amalgama de exposiciones, conferencias y mesas redondas, que serpentean por los lugares más sorprendentes y bellos de la ciudad. Desde el palacio Braancamp -una joya de principios del XIX oculta detrás de un patio ajardinado en medio del Barrio alto- hasta el moderno Teatro Camões, construido a orillas del Tajo para la Expo del 98.

Uno de esos lugares hermosos es el Museo da Electricidade donde diseñadores independientes y estudios procedentes de lugares tan dispares, como Bombay o Valencia, mostraron sus propuestas al comienzo de la feria. Como en una versión pedagógica de las citas express (parejas improvisadas que disponen de unos minutos para conocerse) cada participante disponía de seis minutos para exponer sus ideas al auditorio. Entre las enormes turbinas se escuchó repetidamente la otra gran cuestión de la bienal: la responsabilidad social de los diseñadores. "Vivimos un momento en el que diseño y arquitectura deben aplicarse a problemas que no les conciernen directamente como el desarrollo y la creación de riqueza", comenta el arquitecto chileno Alejandro Aravena, que recordó el enorme número de personas que viven en perpetua crisis. "Para el primer mundo la situación económica significa que las prioridades deben estar muy claras, sólo lo esencial sale adelante", añade. Y una vez más, entre líneas, creatividad y crisis parecen ir de la mano.

 

Nerea Pérez de las Heras / El País / Fragmento / 01.10.09

26 settembre

ESE INSTANTE FUGITIVO

 

El éxtasis de la mirada sobre las cosas concretas tiene una parte de misticismo y de poesía y otra de adelanto científico. Es probable que Vermeer conociera la invención enigmática de la cámara oscura, que permitía proyectar las imágenes de la realidad sobre un plano luminoso, ofreciendo un grado alucinante de detallismo. Pero sus habitaciones, pobladas de objetos tangibles que se repiten de unos cuadros a otros, son espacios ideales y no lugares cotidianos, y las damas elegantes que aparecen en ellas no tienen nada que ver con la vida del propio Vermeer, un artesano de éxito moderado que cayó en la ruina un poco antes de morir, a la edad temprana de 43 años. En las casas de la pintura de Vermeer intuimos un recogimiento entre contemplativo y sensual, habitado por voces que cuentan cosas en voz baja, por ecos de pasos sobre tarimas muy pulidas y tal vez ráfagas de música que vienen tras una puerta entornada, mezclándose con un tintineo sutil de copas de cristal. Pero la casa en la que él vivía y pintaba era de dimensiones mucho más mezquinas, y aunque cerrara la puerta de su taller no dejaría de escuchar el estrépito de sus 11 hijos, las voces de su mujer, que pasó embarazada la mayor parte de su vida adulta, el trajín de las criadas.

En la misma calle, en una casa cercana, alguien más se dedicaba al extraño oficio de mirar las cosas habituales como nadie las había mirado nunca antes. A unos pasos de Vermeer vivía Antonie van Leeuwenhoek, fabricante de microscopios y quizás también de cámaras oscuras, a quien se deben algunas de las primeras descripciones detalladas de los seres invisibles que pululan en una gota de agua o de saliva, en los restos de comida que quedan entre los dientes. Vermeer observa una corteza de pan o la superficie de la pared de una cocina y está viendo y mostrándonos mundos tan asombrosos como los que había descubierto Galileo cincuenta años atrás al mirar por su telescopio. Quizás Van Leeuwenhoek, que tenía una edad parecida a la suya y fue su albacea testamentario, le hizo observar las cosas ínfimas agigantadas por la lente del microscopio. No había nada que mirado atentamente no fuera memorable. Pintar era una tarea tan material, tan sagrada, como verter leche en un cuenco y preparar un alimento sabroso. Pintar era apresar ese instante fugitivo que parece inmóvil y sigue sucediendo todavía.

 

Antonio Muñoz Molina / Fragmento / El País / 26.09.09

24 settembre

LA VIDA NO ES TAN BREVE COMO SE PIENSA

 

¿Qué es lo que finalmente quiere que nos quede como gesto en el rostro a nosotros, sus lectores, cuando terminamos un libro suyo?

 

Aquí hay dos respuestas, la pregunta ésta es muy buena. Primero, que cada lector es dueño de su propio rostro, y que yo no tengo nada que ver con el estado en que quede ese rostro. Y segundo, que si por casualidad cada lector ha podido ver en mis libros a alguien cercano a él, pues yo me daría por satisfecho. Sobre todo a alguien cercano que no cerrara puertas, a alguien cercano que abra puertas y ventanas y que luego desaparezca, porque hay muchas cosas por leer y la vida no es tan breve como se piensa.

Programa Perfiles, Radio Francia Internacional, mayo de 2002

 

El marketing está convirtiendo a un escritor chileno en el Che Guevara de la literatura latinoamericana. Este milagro ocurre, dónde si no, en el Olimpo del marketing: Estados Unidos. El actor Gael García Bernal, que puso la cara para el ahora inofensivo revolucionario de las remeras en aquella película llamada Diarios de motocicleta, interpretará en breve a Roberto Bolaño, novelista original, combatiente verbal del establishment, polemista rabioso y poeta de vanguardia que vivió sucesivamente en Santiago de Chile, Valparaíso, Viña del Mar, Los Ángeles, Ciudad de México y Barcelona, donde, para conveniencia de su mito, murió joven, a los 50 años, después de haber ganado los premios Herralde y Rómulo Gallegos por una obra maestra: Los detectives salvajes.

Este libro vino, en el imaginario estadounidense, a relevar del centro de la escena al Quijote de las letras de América latina, que encarnaba hasta entonces Gabriel García Márquez con Cien años de soledad. Los anglosajones de América y Europa habían determinado que el realismo mágico de Gabo representaba mejor que nada y que nadie la imagen de nuestras sociedades desmesuradas y supersticiosas, frente a la sobriedad cartesiana, legalista y laboriosa del Primer Mundo. Los detectives salvajes impuso no una trama o una estética sino un conjunto de personajes supuestamente emblemáticos de la Latinoamérica que quieren ver los gringos, es decir: un grupo de "haraganes, adolescentes, temerarios, delincuentes", tal como lo define con rabia y lucidez el escritor salvadoreño Horacio Castellanos Moya.

Esos personajes son puestos en bandeja por un escritor contestatario y nómada que, sin embargo, es cultísimo y civilizado, y que además tiene una biografía tortuosa e interesante, posiciones políticas radicales, resistencias a las dictaduras y un final temprano. La figura personal de Bolaño eclipsa entonces su propia obra, como si la ceguera de Borges estuviera por encima de "El Aleph", o la valentía de Hemingway fuera más importante que "La vida feliz de Francis Macomber". Lamentablemente, en muchas ocasiones así funcionan las modas editoriales. No es que Bolaño no merezca la fama que está teniendo en Estados Unidos; el problema es que esa fama no sucede por los motivos correctos.

Leí Los detectives salvajes mientras atravesaba Asturias, tratando de sobreponerme a la inevitable antipatía que me provocaban siempre sus desprecios públicos a los artesanos honestos de la novela clásica. La novela cuenta la búsqueda de una poetisa y parece, a primera vista, una novela río de estructura gelatinosa; pero a medida que uno va entendiendo su juego, descubre que Bolaño no se priva allí de utilizar el suspenso de una trama de investigación para llevarnos por los caminos de la poesía, la falsificación literaria, la incertidumbre de las nuevas generaciones, las aventuras de la frustración. La palabra "detective" es muy significativa. La palabra "salvaje" describe una exasperación generacional. Le debíamos una tapa a Bolaño. No porque Estados Unidos lo haya adoptado para domesticarlo, como hizo el marketing burgués con el Che, o el negocio de la música con Kurt Cobain y con tantos otros, sino porque el autor de Amberes, Putas asesinas, Monsieur Pain y la inconclusa e inabarcable 2666 merece ser conocido, degustado y discutido. La nota central la escribe Leonardo Tarifeño, que lo conoció y trató, y por quien Bolaño sentía admiración profesional.

 

Jorge Fernández Díaz / La Nación / adn cultura / Buenos Aires / 19.09.09

22 settembre

O DEL AMOR Y EL MIEDO

 

Beirut está podrida de literatura. Hace años, Federico Palomera, joven diplomático entonces secretario de la embajada de España en El Líbano, escribió un poema sobre Beirut del que recuerdo este verso: "Hay ciudades que tienen nombre de puta exótica". Ahora, Francisco López-Menchero, funcionario internacional, ha escrito un poemario con un titulo esencial Los cuadernos de Beirut y el subtítulo descriptivo O del amor y el miedo. El mito, la interminable guerra, la vulnerabilidad y sensualidad de Beirut han sido muy tratadas en las literaturas contemporáneas, árabe y francesa. Pero El Líbano que no pertenece al ámbito de influencia política ni cultural española es un pequeño país levantino al margen de nuestros intereses y de nuestras visiones literarias. Sólo empezó a despertar atención y curiosidad a raíz de los sanguinarios episodios de la guerra del Chuf en 1860 entre drusos y cristianos maronitas. Pablo Martín Asuero publicó un libro sobre textos de viajeros, especialmente diplomáticos y peregrinos que desde 1788 hasta 1910 recorrieron El Líbano. En el primer tercio del siglo XX Josep Carner, príncipe de los poetas de Catalunya, cónsul de España en Beirut entre 1935 y 1936, escribió sus espléndidos artículos en catalán, de gran valor literario, bajo el epígrafe Del Pròxim Orient sobre Beirut, El Líbano, Damasco, Palestina, Tel Aviv. Las escandalosas, indescifrables, guerras secretas de los últimos treinta años, con sus delitos de masas, sus venganzas de mafias confesionales, sus intrigas e injerencias internacionales, volvieron a alimentar las crónicas, reportajes y artículos de corresponsales de prensa que acudían a Beirut, antaño la ciudad alegre y confiada del Mediterráneo oriental, convertida en paraíso infernal, donde se cumplía al pie de la letra el puro acto surrealista de disparar sobre no importa quién. Yo escribí sobre Beirut, a veces sobre Beirut, pólvora y jazmín. El novelista y académico, antes corresponsal, Arturo Pérez-Reverte, como después mi buen colega Javier Valenzuela, han escrito emotivas páginas sobre esta capital y este país. Ave Fénix que revolotea por encima de las guerras en esta orilla del mar. Es Maruja Torres, la que con la trilogía Mujer en guerra, Hombres de niebla y Amante en guerra, la que la ha introducido plenamente en la literatura española contemporánea.

La humanización de esta capital mediterránea, árabe, occidentalizada, viciosa, es constante en muchas de las obras literarias compuestas en torno a esta población levantina. Su sensualidad y su vulnerabilidad se confunden en un mismo cuerpo, porque, en cualquier momento,
Beirut es capaz de provocar placer o de arrastrar a la muerte. En un abrir y cerrar de ojos, la ciudad se precipita en la guerra de los suyos y de los demás, sin defensa ni protección. El carpe diem de sus habitantes, que saben que mientras vivan han de aprovechar con fruición su felicidad, está fomentado por esta patética experiencia. Desde la cubierta del sucio barco que le evacuaba, el amante contempla la ciudad que se le escapa: "Beirut se fue de mis manos / antes, incluso, de haberla hecho mía".

 

Tomás Alcoverro / Diario de Beirut / La Vanguardia / 21.09.09

21 settembre

LA CUEVA DE ALÍ BABÁ

 

La música ha regresado al Palau. Tras alimentar las portadas de los periódicos con noticias que hacían aparecer al insigne edificio como la versión catalana de la cueva de Alí Babá, la música ha retornado. Normalidad. Lo mejor que podía suceder.

El regreso se ofició con la inauguración del ciclo Simfònics al Palau, que organizan la Fundación Orfeó Català Palau de la Música Catalana y la Orquestra Simfònica del Vallès. El programa estuvo integrado por Intrada sobre el nom de Dalí, de Benet Casablancas, brevísima fanfarria brillante y de densa, experta y espectacular escritura que sacudió y preparó para la segunda pieza de la sesión, el viejo y siempre renovadamente amado Concierto para violín de Beethoven, que permitió el debut en España de la joven y portentosa violinista moscovita Alexandra Soumm, que con sólo 20 años ya domina de modo asombroso una de las piezas más difíciles del repertorio. Lamentablemente, al finalizar su actuación y tras el enorme éxito, Soumm nos castigó con las Variaciones sobre La molinara de Paganini, pieza de escasísima sustancia musical y un exhibicionismo impúdico (si quieren verlo la hallarán en Youtube, donde Soumm, por cierto, interpreta la obra mejor que en el Palau).

En la segunda parte se interpretó la Novena sinfonía de Shostakóvich, que el camarada Dmitri compuso para tocarle las narices a Stalin, que esperaba, tras derrotar a la Alemania nazi, que su mejor compositor derrotara la Novena de Beethoven con una gran Novena soviética. En vez de ello, Shostakóvich, beethoveniano, compuso una pequeña y bella sinfonía jocosa y burlona, que consiguió, una vez más, enfurecer al dictador y logró para el compositor el raro mérito de ser uno de los pocos que irritaron seriamente a Stalin en varias ocasiones y vivieron para contarlo.

La pieza permitió el debut al frente de la Orquestra Simfònica del Vallès del nuevo director titular del conjunto, el valenciano Rubén Gimeno (1972), uno de los nombres destacados en la lista ya gozosamente larga de jóvenes directores de orquesta españoles de gran valía que auguran un espléndido futuro a la dirección orquestal.

Gimeno, tras una larga experiencia como clarinetista y violinista, sabe lo que quiere de la orquesta, pero sabe también muy bien cómo se viven desde el interior de la orquesta las exigencias del director y ello le permite practicar una dirección muy completa y efectiva. Si el acompañamiento a Beethoven adoleció de una cierta dureza y rigidez, la versión de Shostakóvich, tímbricamente muy bien coloreada y administrada y con una buena respuesta orquestal, alcanzó un alto nivel. La música ha regresado al Palau.

 

Xavier Pujol / El País / 21.09.09

18 settembre

ZENTROPA

 

Detrás de Anticristo, de El jefe de todo esto, de Bailar en la oscuridad, de las principales películas dogma o de series de televisión como The Kingdom no sólo hay un genio creativo, sino también un empresario listo, rodeado de amigos y socios que han sabido exprimir cada jugada. El genio es Lars von Trier; el nombre de su empresa, Zentropa, la todopoderosa productora danesa con intereses por toda Europa: Alemania, Suecia, Noruega, Holanda, Italia, Francia, Polonia... Y ahora, España.

El próximo lunes, en un acto amparado por el festival de cine de San Sebastián, Zentropa International Spain se pondrá de largo. "Ha sido todo muy rápido. En muy pocos días hablamos, y la primera semana de agosto se cerró la aventura", comenta el productor David Matamoros, que será el cabecilla español de la filial. Matamoros conocía a diversos ejecutivos de Zentropa, "de cruzarnos en festivales", y tras acabar su labor en la película de Isaki Lacuesta Los condenados [que, por cierto, concursa en el certamen donostiarra] dejó la productora barcelonesa Benecé el 31 de julio, momento en que los daneses contactaron con él. "Es una responsabilidad de órdago", aduce el productor.

Matamoros insiste en el potencial que de repente se despliega en España, y desgrana algunos de los proyectos. "Arrancaremos en mayo con una ópera prima, la del realizador barcelonés Marçal Forés. No tenemos aún un título claro, pero se engloba dentro del drama adolescente, a medio camino entre Donnie Darko y Elephant. Forés ha hecho varios cortos y pilotos para la BBC, que se lo quería llevar. Creo que es un talento que debería desarrollarse aquí. Después nos gustaría hacer algo con Julio Medem, la segunda película de Kike Maíllo, apoyar a Gonzalo López-Gallego y ya he hablado con Isaki Lacuesta". Es decir, directores de mayor prestigio en el exterior que en su propio país ["España adolece de ese mal: los cineastas buenos se están yendo y son más queridos fuera"].

¿Y Von Trier, qué opina de esto? Será muy difícil que el cineasta aparezca en España, visto su pánico a volar [en Donostia presentó El jefe de todo esto en una delirante videoconferencia, a la altura del personaje, y dejó para su ejército Zentropa -productores, ejecutivos y actores altos, guapos y rubios- el disfrute de los pintxos y de la playa de la Concha]. "A mí me parece encantador, muy sencillo y afable. Supongo que para los festivales guarda la cara de director terrible", dice Matamoros, desde ya uno de sus subordinados. Arrancarán con la primera película del barcelonés Marçal Forés.

 

Gregorio Belinchón / El País / Fragmento / 18.09.09

http://www.zentropa.dk/

14 settembre

MI INTERÉS POR LA FILOSOFÍA

 

El objetivo del Amar es acabar con el Amor. Lo logramos a través de una serie de amores infelices o, sin el estertor de la muerte, gracias a uno que es feliz.

Cyril Connolly

 

Para ese entonces, yo ya era novia de T, de quien sí me enamoré con la fuerza y la credulidad que suele tener el primer amor. T no era poeta sino narrador y su inteligencia era muy superior a la de R. A diferencia de mí, bailaba maravillosamente, comentaba con fervor las noticias de los diarios, escuchaba a Bob Marley, a Silvio Rodríguez y a Juan Luis Guerra. Presumía de haber alfabetizado en la sierra de Puebla y también de haber trabajado en Los Ángeles en la pisca de la uva, junto a cientos de braceros mexicanos indocumentados. Al contrario de lo que ocurría con R, sus padres estaban separados y para su madre habría sido la peor de las afrentas que yo pernoctara en su casa, de modo que debíamos ingeniárnoslas para encontrar un lugar donde estar solos y saciar aquella voracidad caníbal que sentíamos el uno por el otro. La clandestinidad volvió nuestro noviazgo aún más emocionante.

Al terminar el bachillerato, me inscribí en la carrera de filosofía en la universidad de Clermont Ferrand. La elección se debió a que la familia de Georges, mi reciente padrastro, tenía una casa en el centro de Francia y me ofrecía prestarme el chalet de los invitados para que pudiera realizar mis estudios en Europa. Châtel Guyon, el pueblo al que T y yo fuimos a dar, no era precisamente París y tampoco se parecía a Aix. Tenía cuatro mil habitantes y su único atractivo era un balneario de aguas termales que sólo abría los veranos, visitado principalmente por vecinos de la región.

Ese otoño duró muy poco tiempo para dejar su lugar a un invierno particularmente frío. Mientras yo estudiaba en la Universidad Blaise Pascal, T acudía a clases de francés para extranjeros, gracias a las cuales había conseguido el permiso de residencia. Todas las mañanas debíamos salir a la autopista para correr detrás del autobús que nos llevaba a la ciudad. La mayoría de las veces no lo alcanzábamos y entonces nos veíamos obligados a esperar bajo la lluvia que algún coche se apiadara de nosotros. Poco a poco, conforme aumentó el frío, mi interés por la filosofía fue disminuyendo. A T le pasó lo mismo con las clases de francés. En vez de perseguir al autobús empezamos a quedarnos en casa, donde escuchábamos los discos de Billie Holiday, Thelonious Monk, Charlie Parker y todos los músicos que aparecieran citados en Rayuela, nuestro libro de culto de aquel entonces. Con una vieja máquina de escribir, T avanzaba en la escritura de una novela. Vivimos así durante esos meses hasta la noche en que recibí una noticia inesperada: había ganado un concurso de cuento en el que me inscribí poco antes de salir de México. La premiación iba a celebrarse en Benín, un país que nunca antes había escuchado mencionar y al que debería viajar en menos de dos semanas.

 

Guadalupe Nettel / El cuerpo en que nací / Fragmento / Letras libres / Setiembre 2009

 

Guadalupe Nettel nació en la ciudad de México en 1973. Estudió un doctorado en la École des Hautes Études en Sciences Sociales, en París, y ha tenido una relación cercana con la cultura francófona. También vivió en Canadá y Barcelona, y ahora radica en el barrio de Coyoacán. Su novela El huésped fue finalista del Premio Herralde en 2006. También es autora del libro de cuentos Pétalos (2008) y editora, con Pablo Raphael, de la revista Número Cero.

11 settembre

FACEBOOK O TWITTER

 
 

El más reciente rediseño de Facebook se inspira en Twitter. Las dos plataformas tienen características comunes y comparten usuarios pero, según Tracy Alloway, para nuestro cerebro es mejor "estar al día de lo que hacen los amigos" que leer "un flujo interminable de información muy sucinta que no se puede procesar."

Aún a riesgo de simplificar en exceso y adentrarse en arenas movedizas digitales, la psicóloga de la Universidad de Stirling (Escocia) se lanzó a la piscina durante una ponencia presentada en el festival de la British Science Association en Guildford (Surrey, Inglaterra) hace unos días. Señaló que tanto los videojuegos basados en estrategia como los sudokus y Facebook son buenos para la memoria operativa mientras que ver vídeos en YouTube o leer Tweets la debilitan porque en este último caso, dice, "se reduce la atención, el cerebro deja de trabajar y no mejoran las conexiones nerviosas".

La también llamada memoria de trabajo es la que nos permite retener la información para "trabajar" con ella al mismo tiempo, recordando las cifras cuando hacemos una operación de cálculo mental, por ejemplo. Debilitarla no sólo va en detrimento de nuestra capacidad intelectual, asegura Alloway, sino que puede afectar "nuestro éxito en la vida". De hecho, para esta psicóloga, que ha publicado 75 artículos y dos libros sobre el tema, la habilidad para recordar y manipular información "es mucho más importante para ser feliz que el coeficiente de inteligencia". Seguramente por eso vende un programa llamado JungleMemory que permite trabajar la memoria durante ocho semanas y cuyo objetivo final es ganar hasta 10 puntos en los tests de inteligencia. Afirma haberlo conseguido ya con niños de 11 a 14 años con dificultades de aprendizaje en una escuela de Durham (noreste de Inglaterra).


Anna Solana / La Vanguardia / 11.09.09

07 settembre

CANTOS DE EXPERIENCIA

 

Uno de los problemas que mayor interés despierta en el autor es el de la posibilidad (o imposibilidad) de comunicar una experiencia. ¿En qué medida un acontecimiento tan intenso como para conmocionar al sujeto que lo experimenta puede resultar pasible de ser comunicado a otros que no lo han vivido? ¿Cómo transmitir, además, algo que parece pertenecer a un orden diferente del que corresponde al lenguaje (tanto que, en muchos autores, se presenta como inefable)? Pero, al mismo tiempo, ¿cómo callar un acontecimiento semejante, al que se considera trascendental? Ligado a este problema se encuentra el de la relación entre lo íntimo y lo extraño. Por un lado, la experiencia se presenta como algo personal pero, por otro, como algo que es fruto de una relación con aquello que afecta y modifica, desde el exterior, a quien la vive: "El sujeto de la experiencia -afirma Jay-, antes que un ego soberano, narcisista, depende siempre en un grado significativo del otro -tanto humano cuanto natural- situado más allá de su interioridad".

Autores como Benjamin y Adorno (y, más recientemente, Agamben y Esposito) diagnosticaron el estado terminal de la experiencia en las sociedades contemporáneas. "El reemplazo del antiguo relato por la información -sostuvo Benjamin-, y de la información por la sensación, refleja la atrofia progresiva de la experiencia". A ello agrega Jay su preocupación por el actual comercio de experiencias que se ofrece en el mercado y que incluye desde propuestas turísticas hasta espectáculos deportivos: "La noción misma de experiencia como una mercancía para la venta es justamente lo contrario de lo que muchos teóricos [...] han afirmado que debería ser la experiencia: aquello que nunca puede ser poseído plenamente por su dueño". Más que por la posesión, las experiencias deberían concebirse, según el autor, por la apertura a lo otro. También aquí puede escucharse la voz de Blake, que en sus Cantos de inocencia se pregunta: "¿Puedo ver una lágrima sin sentir que la comparto?"

Desde la introducción, Jay explicita que su objetivo no es hacer un racconto exhaustivo de los significados de la experiencia. Lo que pretende es llevar al lector a realizar una "experiencia de la experiencia" de la cual pueda emerger enriquecido. Y esto es algo que Cantos de experiencia indudablemente consigue.

 

Gustavo Santiago / La Nación / Buenos Aires / 5.09.09

Cantos de Experiencia / Martín Jay / Paidós

05 settembre

DESOLACIÓN DE VOLVER

 

Desde una esquina en la zona de sombra en la que me he apoyado para leer el periódico miro la plaza que he recordado e imaginado tantas veces, la que está igual de arraigada en mi memoria infantil que en los mundos de ficción que he ido inventando a lo largo de mi vida, hasta el punto de que a veces ni yo mismo sé distinguir en qué medida estoy invocando un recuerdo verdadero o proyectando sobre el pasado un episodio de novela. Vista con ojos objetivos, la plaza no tiene nada o casi nada de extraordinario, salvo la torre del reloj, que forma parte de una muralla medieval. Es una plaza austera, menos andaluza que castellana, con soportales en dos lados, con edificios poco memorables que sin embargo, en conjunto, dan una modesta impresión de carácter, de lugar verdadero. En los soportales solía haber carritos en los que se vendían pipas, cacahuetes tostados, pequeños juguetes; también se vendían y se alquilaban tebeos. Había una farmacia, una tienda de lanas, un almacén de tejidos, la sede de un banco en el que trabajaba de cajero el padre de un amigo mío. Íbamos a verlo y estaba detrás de su ventanilla con barrotes dorados, y a mí me impresionaba lo blancas que eran sus manos, por contraste con las de mi padre, y la velocidad asombrosa a la que contaba los billetes.En la zona central de la plaza se levanta sobre una base de figuras alegóricas talladas en piedra la estatua en bronce del general Saro, picoteada de agujeros de disparos. En los primeros años veinte el general Saro dirigió no sé qué campaña victoriosa en la guerra de Marruecos; en el verano de 1936 un pelotón anarquista lo fusiló en efigie, dado que ya estaba muerto. Durante años, con motivo de alguna de las muchas reformas que la plaza ha padecido, la estatua desapareció, porque algún analfabeto con cargo municipal -en la política española el analfabetismo es un mérito casi tan valorado como la desvergüenza- debió de pensar que siendo de un militar tenía que ser de un militar franquista. Me cuentan que se pensó sustituirla por una escultura más acorde con los nuevos tiempos de reglamentaria cultura andaluza, un monumento al penitente. El general Saro sobrevivió, dramático y sereno, con sus agujeros negros de disparos en la cabeza y en el pecho y su mirada hacia el sur, pero a su alrededor la plaza que desde hace mucho ya no lleva su nombre fue sometida a una de esas modernizaciones que gustan tanto a las autoridades locales: de los jardines, de los bancos, de las acacias y los aligustres sobre cuyas copas sobresalía la cabeza del general no quedó ni rastro, si bien en su lugar se pusieron unos coquetos maceteros de hierro forjado con la "U" de Úbeda artísticamente inscrita en cada uno de ellos, y se coronó todo con la boca enorme de un aparcamiento subterráneo y con la torre del ascensor correspondiente.

 

Antonio Muñoz Molina / El País / Fragmento / 5.09.09

04 settembre

UNA COMUNITAT IDEAL

 

RELACIÓ DE FETS

I

El 24 de gener de 2001, els senyors À. R. R., R. G. T., M. del C. S. S. i L. M. P., copropietaris de la finca situada a Platja d’Aro, número 2.640 del Registre de Sant Feliu de Guíxols, que havien adquirit el 3 de maig de 1995, la van vendre als senyors J. C. J. i M. I. R., en escriptura autoritzada pel notari de Girona, Juan Palomero Gil, en la qual els venedors venien, respectivament, el 4,63 %, el 9,75 % i el 7,90 % de la finca i declaraven constituir una comunitat ideal en què les respectives participacions percentuals donaven dret cada una a l’ús exclusiu i excloent d’uns espais destinats a aparcament.

II

El 15 de desembre de 2008, es va presentar al Registre de la Propietat de Sant Feliu de Guíxols l’escriptura de 24 de gener de 2001. El 2 de gener de 2009 el presentant va retirar-ne la còpia atès que mancava la llicència municipal. El 12 de gener de 2009 es va presentar novament al Registre, amb la sol·licitud d’inscripció només de la compravenda, per no comptar amb temps suficient per obtenir la llicència municipal.

III

En data 28 de gener de 2009, el registrador va inscriure parcialment l’escriptura, pel que fa a la compravenda, i va suspendre la inscripció pel que fa a la constitució de comunitat en règim d’aparcament, per manca de llicència municipal, d’autorització de destinació del terreny a aparcaments independents. El 30 de gener va notificar la suspensió al notari autoritzant i al presentant i va prorrogar l’assentament. La nota de qualificació, en la part que interessa als efectes de la resolució del present recurs, disposa: “El registrador de la propietat que subscriu, prèvia qualificació del document que precedeix, i considerant aquest parcialment apte per a la inscripció, ha inscrit en el dia d’avui el domini del 22,29% de la finca interessada, transmesa en el mateix a favor dels consorts J. C. J. i M. I. R., per parts iguals, pel seu títol de compra... Se suspèn la inscripció de la constitució de la comunitat ideal en règim d’aparcaments i adjudicació d’aquests a favor dels titulars de la totalitat de la finca, per no acompanyar-se amb llicència municipal que autoritzi que el terreny es pot destinar a aparcaments descoberts independents.”

IV

El 15 de març de 2009 té entrada en el registre de la propietat un recurs interposat per la senyora M. del C. S. S. i pel senyor À. R. R. contra la nota de qualificació allegant que: van ser notificats de la suspensió de la inscripció el 12 de febrer de 2009; que s’ha de tenir en compte que en la qualificació del registrador de l’escriptura atorgada el 3 de maig de 1995, en relació amb la comunitat en règim d’aparcament, aquell va acordar no inscriure-la per manca de transcendència real i que, ara, es modifica el criteri; que la legislació urbanística no recull de forma expressa que el sòl urbà destinat a places d’aparcament hagi d’obtenir llicència municipal per ser així inscrit al registre de la propietat; que el rebut de l’impost sobre béns immobles fa constar que la finca és urbana; que cap administració –municipal ni autonòmica– ha requerit als copropietaris de sol·licitar la corresponent llicència i que, en conseqüència, tenen els seus drets consolidats.

Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya / Núm 5458 / 5 de setembre de 2009

http://www.gencat.cat/eadop/imatges/5458/09208041.pdf

03 settembre

FESTIVAL DE LA LUNA MORA

 

Un año más, la villa de Guaro acoge una de las citas más llamativas del mes de septiembre: el Festival de la Luna Mora, ideado para rememorar el pasado árabe de la villa y de toda la región, y en el que se dan cita artes tradicionales, folclore, tapas y fiesta; todo a la luz de las velas, auténticas protagonistas cuando cae la noche y las calles más emblemáticas del pueblo son iluminadas únicamente de esta manera tradicional.

Para el que no pueda ubicar Guaro en el mapa, decir que es una pequeña población situada un poco más allá de Coín en el camino hacia la Sierra de las Nieves. Se llega bien en coche, aunque lo habitual durante las Lunas Moras es que no se pueda llegar en coche hasta el pueblo mismo y que el ayuntamiento habilite autobuses lanzadera que te facilitan el último tramo de viaje.

Este año el Festival de la Luna Mora se celebra los fines de semanas del 11 y 12 de septiembre y 18 y 19 de septiembre, y las actuaciones programadas son:

Viernes 11 de septiembre
20.00. Plaza de la Constitución. Dunia Hennia.
23.00. Colegio Los Almendros. Orquesta sinfónica de Málaga y David Peña ‘Dorantes’.
Sábado 12 de septiembre
23.00. Colegio Los Almendros. Tomatito, al toque. Aguadulce.
Viernes 18 de septiembre
23.00. Colegio Los Almendros. ‘Poesía al canto’ interpretada por Amancio Prada.
Sábado 19 de septiembre
23.00. Colegio Los Almendros. Ópera flamenca ‘Fedra’ (música de Enrique Morente).
Lola Greco, al baile.

http://www.guaro.es/pagina.asp?cod=57

http://www.lunamora.org/morlun09/indexb.php

 
31 agosto

EL SETEMBRE CONGELAT

 

El desembre congelat confós es retira.

Abril, de flors coronat, tot el món admira.

 

Popular catalana

 

El setembre congelat vol dir que no trobo cap explicació raonable a la penosa circumstància de que encara ningú ningú no hagi creat una cançó que sigui un tribut al setembre [congelat], ja que així com tothom sap sobradament que el desembre congelat confós es retira i abril de flors coronat tothom admira quan en un jardí d’amor neix una rosa divina, d’una ro ro ro d’una sa sa sa d’una ro d’una sa d’una rosa bella fecunda i poncella [hi ha algú que sap què vol dir aquest enunciat] i així com tothom combrega sobradament en la feliç idea de que quan arriben els nadals arriba el desembre congelat [el primer pare causà la nit tenebrosa que a tot el món ofuscà la vista penosa] [hi ha algú que també sap què vol dir] com aquell qui diu a mi em sembla que amb més motiu quan arriba el setembre l’ànima popular catalana hauria de poder cantar una cançó com déu mana [en sentit figurat] perquè és evident i del tot evident que l’agost confós es retira [i també hi ha una espiritualitat en aquesta retirada] i que quan comencen les cites ordinàries de la vida i ja no estàs al xiringuito ni a la cala montjoi ni a l’spa de l’hotel a primera línia ni al caixer de la caixa de manlleu és quan necessites més que mai una tonada que et conhorti una mica i que et posi tendre i que et faci estimar la humanitat i els rossinyols que refilen i [si pot ser una mica més planera que el desembre congelat] que et faci veure la veritat pregona de la vida,

 

és a dir que l’agost és un mes tonto com aquell qui diu

i que són trenta dies eteris i irreals i com un malson de figuracions simbòliques i de recreacions oníriques i estrambòtiques [fruit d’un desajust psicosomàtic generalitzat i inevitable]

i que en realitat aquell senyor de la gorra que et cobrava vuit euros cada dia cada dia

per poder estendre la tovallola i el parasol i les bosses i el rasclet

i que podies estar ben tranquil ben tranquil perquè aquell senyor de la gorra t’ho vigilava

i t’ho guardava tot [ben tranquil]

realment realment com si fos seu [sense patir per res]

doncs que la pura veritat és que aquell senyor de la gorra no existeix, no no

[d’una manera verídica i biogràfica]

i que no és res més que un producte de la fantasia i de la calor extrema i de la necessitat

de creure [el primer pare causà la nit tenebrosa que a tot el món ofuscà la vista penosa]

 

i qui diu el senyor de la gorra diu el cambrer del restaurant i la dependenta de l’estanc i el dijei de la disco i la rossa [fecunda i poncella] del costat del dijei de la disco i la família d’alemanys de l’habitació del costat i el recepcionista,

no res més que recreacions oníriques i estrambòtiques

[tota sa sa sa tota dul dul dul tota sa tota dul tota sa dolçura i olor amb ventura]

i que si la veritat pregona de la vida és aquesta i no cap d’altra

el millor que s’hi pot fer és convertir-la en rondalla i en cançó i en conte troquelat

com ja hem fet amb el desembre congelat

i que de ben petits els educadors de nens petits ens ensenyin la lletra i la música

i el professor de solfeig ens l’ensenyi a cantar [mica a mica]

 

i que hi hauria molta menys misèria i molt menys de patiment

i molts menys accidents laborals i visites mèdiques i correcuites al neuròleg

 

[si amb contentament i amor celebrem el dia en el què el diví setembre neix amb alegria
si no tenim més tresor oferim-li el nostre cor que és la gran finesa de nostra pobresa
]

 

i que no m’estranyaria gens que o bé un cantautor valencià o bé un raper de cornellà o bé un percussionista colombià o bé una coral de viladrau o que sigui qui sigui però que n’estic del tot segur que algú treurà una cançó dedicada al setembre congelat [faci el temps que faci]

 

i que el que sí que s’entén molt clar molt clar del desembre congelat és que no parla del fred del que es parla quan els qui ens parlen del temps que farà ens parlen del fred [congelat] i que va molt més enllà molt més enllà i que el que vol dir no en sentit figurat de cap manera és que l’abril de flors coronat i el jardí d’amor sí que són reals [no com el senyor de la gorra que és una imatge postissa] és a dir que la rosa fecunda i poncella ja s’entén el què vol dir i que fet i fet potser sí que va una mica massa més enllà perquè [quan en una mitjanit brilla el sol que n’és eixit d’una bella aurora que el cel enamora] això més aviat sembla l’octubre o el novembre o no ho sé si realment realment brilla el sol a mitjanit o si em quedaré atrapat ebri d’aquesta llum servil i acabat boig per tu [o què].

 

Carles J. Pi / Lounge Baobab Club / 31 d’agost de 2009, tota sa sa sa tota dul dul dul.

 

carles joan pi basolas

Vivo en lo que en su día, 1862, era una fábrica de tejidos, aunque no estoy desde esa fecha, y aquí es donde se teje todo, y algunas noches aún escucho los engranajes de los telares, y otras no.